FUERZA MAILÉN: NO ESTÁS SOLA

El accidente aéreo del 18 de mayo del 2018 fue una terrible tragedia, como millones de cubanos seguí las noticias; ver en la TV nacional las imágenes del siniestro en aquellos días y saber que una chica sobrevivió de puro milagro constituyó una inmensa alegría y a la vez una infinita tristeza por los que no lo lograron.

Le perdí la pista a Mailén después de su recuperación. En ningún medio oficial se volvió a hablar sobre ella y nunca pude comprender el por qué del accidente. Hace menos de un año ví su perfil en facebook y comencé a seguirla, supe de su fe en Dios, su eterno agradecimiento a la vida por darle una segunda oportunidad, su boda con un joven cristiano como ella y más recientemente las dificultades por las que atraviesa.

Su video se expandió por el mundo virtual generando miles y miles de comentarios: unos para bien y otros para mal como casi siempre pasa. Sus detractores, esos que hasta osaron decirle "mejor hubieras muerto", "malagradecida, la revolución gastó muchos recursos en ti" o "millones de cubanos rezaron, para mí murió" son lo peor que pueda existir como ser humano y a ellos va dirigido este escrito.

No concibo que una persona le desee la muerte a otra ni siquiera siendo su más férreo enemigo, pues sin conocerla es una barbaridad; eso me provoca indignación y repulsión. Mailén sólo pidió ayuda a través de las redes sociales porque se cansó de no ser escuchada ni atendida por quienes debían hacerlo.

En su directa planteó la verdad sobre el sistema de salud cubano, la escasez que existe, las necesidades especiales que presenta, cosa que yo no sabía y seguro que muchísimos más tampoco. En lo personal sentí admiración, sentí dolor por ella, sentí rabia porque si hubiera ocurrido su accidente en otro país ella no estuviera así, seguro que la hubieran indemnizado con bastante dinero y no le faltara nada; pero nunca jamás sentí que ofendió a nadie ni mintió, es una joven valiente que expuso su problema al mundo para ver qué alma caritativa se apiadaba y mira cómo fue tratada por algunos de sus propios coterráneos, ¡es increíble!

Esas personas que se expresaron así tan ruin, tan miserable, tan mezquino, no tienen un ápice de empatía, ni de amor al prójimo, ni de bondad en su alma carcomida. A ellos no se les debe guardar rencor, ellos son dignos de lástima porque no tener corazón significa no estar vivo.

A Mailén, guerrera incansable por la vida le fue resuelto lo que pidió, gracias a todos los que le donaron ella puede hoy ser un poquito más feliz porque estar atada a una silla de ruedas, faltándole una pierna, utilizando una sonda para orinar permanentemente, presentando cicatrices visibles e invisibles del daño sufrido no debe ser nada fácil para ella y encima de eso escuchar a tonta e insensible gentuza ya es pedirle demasiado. Tranquilidad y cuidados es lo que necesita, ¡nunca ser crucificada por expresar su realidad!